Buscar
 
 

Resultados por:
 

 


Rechercher Búsqueda avanzada

Conectarse

Recuperar mi contraseña




Foros amigos


[FanFic] Princesa y Forastero

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[FanFic] Princesa y Forastero

Mensaje por Simba el Sáb Dic 31, 2016 5:49 pm

Y aquí comienzo con la historia (?)... No hay mucho por decir, sólo que por si alguien no lo vio hay un tema de introducción en el apartado correspondiente.

La historia planeo hacerla en dos fases por el momento (quizás luego se agreguen más o se queden en dos). Las fases corresponderán a una etapa diferente de la vida de Uru, por eso al principio serán dos (cachorra y adulta), pero luego se pueden sumar más fases, como ya mencioné.

He adelantado algunos capítulos para que no me suceda lo de siempre: uno se bloqueo y tarda en continuar xD

En fin, aquí el primer capítulo. Espero que les guste.

__________________________________________________________

Capítulo I.
Discusiones de hermanos.


Los meses transcurrieron. Uru y su hermano Kigali se convirtieron en dos cachorros muy inquietos y aventureros. A decir verdad, la más inquieta y aventurera era Uru, quien siempre terminaba arrastrando a su hermano con ella. Kigali era el más tranquilo de los dos. Prefería mucho más tomar una larga siesta acurrucado al lado de su madre o escuchar las historias de su padre o Makedde, que ir haciendo travesuras por ahí todo el tiempo. A Uru también le gustaba pasar tiempo con Makedde y escuchar sus historias, pero de todas formas era bastante inquieta.
Sin embargo, la personalidad no era lo único que los diferencia a los dos hermanos. También eran algo diferentes en apariencia. Kigali era muy parecido a su padre, habiendo heredado su pelaje castaño, pero sus ojos eran verdes como los de Asali. Por otro lado, Uru había heredado el pelaje rojizo de su abuela Malkia, la madre de Asali, pelaje que también compartía con Kigali, la hermana de Asali. Además, sus ojos eran rojizos, heredados de su abuelo materno, Mfalme.
Spoiler:
Los dos príncipes crecían a un ritmo bastante acelerado y, a medida que crecían, sus juegos se hacían cada vez más rudos, siendo las luchas el juego preferido por excelencia de Kigali y Uru.
-¡Vamos, Uru! -chilló Radina, una de sus amigas, alentando a la princesa a ganarle a su hermano.
-¡Tú puedes, U! -se le unió Miba, otra de sus amigas.
-¡Dale su merecido, Kigali! -gritó Fleck, dándole ánimos a su amigo.
Spoiler:
Spoiler:
Spoiler:
El hecho era que, como siempre, Uru y Kigali estaba jugando a las peleas y, como era costumbre, sus amigos alentaban por cada uno de ellos: las chicas alentaban por Uru, y Fleck alentaba por Kigali.
-¡Ríndete, torpe! -gruñó Kigali, saltando sobre Uru.
-Ríndete tú, ¡torpe! -contestó ella, dándole un zarpazo y saltando sobre el cachorro.
Ambos forcejearon por un rato, se tumbaron en el suelo, se lanzaron zarpazos, patadas y mordidas buscando inmovilizar al otro y lograr que se rindiera. Sin embargo, ambos eran muy buenos... y muy obstinados, por lo que ninguno se rendía.
En determinado momento, Uru lo tomó desprevenido y logró inmbolizarlo al sujetar fuertemente sus hombros contra el suelo.
-¡Te gané! -se burló-. Una chica te ganó.
Spoiler:
Entonces, Kigali se la quitó de encima y se lanzó nuevamente sobre Uru, comenzado a morderle las orejas. Uru, enojada por el dolor que le provocaban sus mordidas, le dio un fuerte zarpazo a su hermano para quitárselo de encima.
-¡Ugh! -gimió Miba, entornando los ojos y girando levemente la cabeza-, eso debió doler.
-¡Vamos, Kigali! -exclamó Fleck.
El cachorro se puso de pie nuevamente y arremetió contra su hermana, mordiendo y tirando más fuerte de las orejas, tanto que le hizo una pequeña herida.
-¡Ay! -chilló y se lo quitó de encima. Se sentó en el suelo y un gota de sangre calló en la tierra-. ¡Eres un BRUTO! -bramó la cachorra.
Sus amigos dejaron de alentarlos y se acercaron a ellos con expresiones preocupadas. Radina incluso comenzó a lamer la herida de su amiga.
-¿Estás bien, Uru? -preguntó Miba.
-¡¿Eres tarado o te caíste de la Roca del Rey y te golpeaste la cabeza?! -le espetó Uru a Kigali, ignorando la pregunta de su amiga.
-¡Tú empezaste! -dijo el cachorro, poniéndose de pie y clavándole sus ojos verdes.
-¡¿Yo empecé?!
-Me golpeaste fuerte, ¿no?
-¡Porque TÚ me mordiste fuerte mi oreja!
-Eres una niña.
-SOY un niña, Cerebro de Hiena.
-¡¿Cómo me dijiste?!
-¡Cerebro de hiena! -repitió fuerte y claro-. Cerebro de hiena. ¡Tienes el cerebro de una hiena!
-Y tú tienes... tienes... -empezó a balbucear, buscando un insulto para decirlo-... ¡Y tú tienes cara de trasero de mandril!
Suerte que Uru contaba con abundante pelaje sobre su piel, porque sino en ese momento su cara sería tan roja como su pelo. Roja de tanta ira.
-¡¿Qué?! Será mejor que lo retires, Kigali.
Eran raras las veces que Uru llamaba a su hermano por su nombre tal cual era. Que lo hiciera en algún momento quería decir que estaba muy enojada, o algo la preocupaba mucho, o debía decirle algo importante. Dado el caso, en ese entonces lo decía porque estaba muy enojada.
Kigali hacía lo mismo con el nombre de ella.
-No lo haré.
-¡¡Hazlo, Cerebro de Hiena!!
-¡No!
-Si no lo haces, juro que te daré tu merecido.
-Quiero verlo, hermanita.
En ese momento, Uru se lanzó sobre ella, gruñendo y tratando de morderlo. Ya  no era como momentos atrás, cuando ambos peleaban amistosamente. Ahora ambos peleaban de verdad, con sus pequeñas garras extendidas y todo.
-Chicos, paren ya -dijo Miba, alarmada.
-Deténganse, por favor -pidió Radina.
-Compañeros, ¿qué te costaba pedir perdón? -indicó Fleck.
Nada parecía lograr detener a los dos hermanos que se creían dos leones adultos peleando. Y la verdad es que era una suerte que todavía no supieran pelear bien, y que sus garras y dientes no fueran tan poderosos, porque a esa altura ya alguno de los dos tendrían algún rasguño o herida por la pelea.
Sus amigos no sabían qué hacer para detenerlos, hasta que Miba comenzó a correr hacia la Roca del Rey. Radina vio a su amiga huir, y no supo que hacer. Finalmente decidió quedarse.
Luego de unos minutos, la cachorrita llegó con Mohatu siguiéndola.
-¡¿Qué sucede aquí?! -exclamó mientras miraba severamente a sus hijos. Ellos se detuvieron apenas escucharon su voz, y se apartaron uno del otro con sus cabezas bajas-. ¿Kigali, Uru? ¿Qué pasa aquí?
Spoiler:
-¡Dijo que tenía... cara... de trasero... de mandril! -respondió Uru, con todo su enojo, respirando aceleradamente por la agitación de la lucha.
-Y antes ella dijo que tenía el cerebro de una hiena -apuntó Kigali, mirando a otra parte.
-Pídanse perdón -dijo Mohatu con seriedad.
Ninguno de los dos cachorros habló. De hecho, ambos miraron en direcciones opuestas.
-Creo que ustedes y yo tendremos una larga charla -sentenció el rey-. Despídanse de sus amigos y síganme.

__________________________________________________________

E-eso fu-fue to-todo, amigos por hoy (?)

Me gustaría decir, para no dejarlo para más adelante, que Miba y Fleck son mellizos, por eso son parecidos, si no lo notaron. Y Radina es prima de Uru y Kigali por parte de su padre.

¡Rugidos!





Clickea la imagen para visitar mi fic y dejar tu comentario.

Mi personajes de rol:

Haz clic en la imagen para ir a la ficha de mi personaje.
avatar
Simba
Admin
Admin


Mensajes : 147
Fecha de inscripción : 08/07/2015

Volver arriba Ir abajo

Re: [FanFic] Princesa y Forastero

Mensaje por Nala Fan el Dom Ene 01, 2017 6:56 pm

Me encanto el capítulo se puso muy emocionante que pasara con los dos cachorros Kigali y Uru, sera que se perdonaran. 


Saludos y Abrazos.!
avatar
Nala Fan
nivel 3
nivel 3


Mensajes : 243
Fecha de inscripción : 24/07/2015
Edad : 16

Volver arriba Ir abajo

Re: [FanFic] Princesa y Forastero

Mensaje por Simba el Lun Ene 02, 2017 3:25 pm

Gracias por tu comentario, Nala Fan :) Ya veremos si se perdonan o no xD...

Este capítulo quiero decir que tiene fragmentos inspirados (por no decir copiados) de "La Saga Leónida" de Las Crónicas del Reino, digo por si a alguien le parece familiar. Entonces, así como hay partes sacadas de allí, la historia que Mohatu le cuenta a sus hijos también a sido sacada en su totalidad de ese fic... aunque yo le cambié algunas cosas.

Por último, confieso que en este capítulo no habrán imágenes, pero espero poder traer alguna en los capítulos siguientes, aunque sea una o dos.

__________________________________________________________

Capítulo II:
La historia de Duma y Obade


Mohatu caminó hacia la Roca del Rey con sus hijos siguiéndolo cabizbajos, uno a cada lado de él ya que no querían estar cerca del otro debido a que aún estaban enojados. Desde que habían comenzado a caminar y tenían consciencia, Mohatu era el encargado de impartirles las lecciones relacionadas con el reino, como aprender a gobernar, respetar a las criaturas o luchar, mientras que Asali les enseñaba a cazar.
Al ver la disputa que había entre sus hijos en ese momento, Mohatu decidió que era momento de una nueva lección matutina. Así que decidió llevárselos a la cima de la Roca del Rey, no necesitaban ir demasiado lejos para lo que quería enseñarles.
Allí, el rey se tumbó y sus hijos lo hicieron a su lado, poniendo a su padre en el medio de los dos... Seguían enojados entre sí.
-Quiero que se disculpen -les ordenó su padre-. AHORA
-No voy a hacerlo -masculló Kigali.
-¿Qué cosa?
-Lo siento, papá. No quiero desobedecer, pero no pienso disculparme con ella. Siempre está llamándome por cualquier cosa menos por mi nombre. Me llama tonto y me trata como si fuera inferior a ella.
Mohatu miró ceñudo a su hija, quien miraba distraídamente sus patas delanteras.
-¿Tienes algo que decir a esto, Uru?
-Es cierto -respondió sin levantar la mirada-, es un tonto.
-¡Lo ves! -exclamó Kigali. Sus lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas-. ¡¡Lo ves!!
Uru también estaba por comenzar a llorar, pero trataba de contenerse. Mohatu pasó una pata por la cabeza de su hijo para tranquilizarlo.
-Discúlpate, Uru.
-No lo haré -sentenció y se sentó de modo que le dio la espalda a los dos.
Mohatu suspiró. ¿Qué iba a hacer con sus hijos? Entonces carraspeó.
-Esta situación me recuerda mucho a una vieja historia que me contó mi padre una vez a mis hermanos y a mí.
Kigali lo miró con curiosidad y atención. Uru giró levemente la cabeza para observar a su padre sobre su hombro.
-Es una historia que sucedió hace muchos, muchos años. Es casi una leyenda. Se trata sobre dos hermanos, como ustedes -dijo Mohatu. Su hijo ya lo observaba con atención, pero Uru aún no volteaba. Eso, de todas formas, no detuvo al rey-. Sus nombres eran Duma y Obade, hijos del Rey Jadi, y los dos eran muy orgullosos. Ambos tenían una hermanastra llamada Asherati, hija de la nueva esposa de su padre. Obade anhelaba a Asherati y por eso hizo lo imposible para ganar su amor, pero ella no estaba interesada en él. Desesperado, Obade finalmente forzó a Asherati, y ella fue llorando hasta su padre...
-¿“La forzó”? -preguntó Uru, quien la historia comenzaba a captar su atención. Entonces volteó y miró a su madre-. ¿A qué la forzó?
-La forzó... -Mohatu dudó. Buscó las palabras para explicarle a su hija y a Kigali a qué había sido forzada Asherati, en términos que no resultaran fuertes para su edad-... la forzó a algo muy terrible. Algo que suelen hacer los mayores, ¿sí? Cuando seas más grande lo vas a entender. ¿Puedo seguir con la historia?
-Sí.
-Entonces, el Rey Jadi marchó a castigar a Obade, diciendo que nunca sería Rey cuando él muriera y que, en su lugar, Duma heredaría el trono. Sin embargo, a Duma le parecía un castigo demasiado leve. Él quería sangre, quería que suplicara clemencia y perdón ante los pies de Asherati. Fue por ello que discutió con su padre, pero Jadi dijo que su sentencia era firme y adecuada, y que Duma debía perdonar a Obade a la manera leonina. No obstante, Asherati, que era malvada y manipuladora, siguió envenenando a Duma en contra de Obade diciéndole cosas como: “Debes matar a tu hermano para vengar la pureza que me robó”.
Mohatu miró de reojo a sus hijos, y notó que ambos lo observaban con suma atención, atrapados por la historia. Estaban tan concentrados que ninguno se dio cuenta de que estaban muy cerca uno del otro.
-Duma recitó un poderoso juramento a Aiheu de que vengaría a su hermanastra Asherati. Y entonces Aiheu apareció entre las nubes y le dijo: “¿Qué es ese mal que acabas de cometer?” Duma sintió mucho miedo, pero aun así contestó: “Leche y barro se mezcla fácilmente pero, una vez juntos, ¿quién los separará? Así es el juramento con mi sangre. Solo derramando sangre puedo liberarme de él”. Aiheu le refutó diciendo: “Soy el Señor que creó el barro y la leche de la madre. Y aquellos a quien he uncido reciben el poder para separar barro y leche, de modo que puede discernir entre necedad y verdad. ¿Qué madre se comprometería a dar a sus cachorros barro en lugar de leche? ¿Cómo te comprometes a dar muerte a tu hermano cuando eso es malvado? -relató Mohatu-. Sin embargo, Asherati iba a Duma cada día, confrontándolo y acusándolo de no tener ni amor ni valentía. Entonces, Duma planeó el asesinato de su hermano. Lo esperó y, cuando estaba a punto de descargar sobre Obade el golpe final, Aiheu lo detuvo y le reprochó sus actos diciendo: “¡¿No te dije que esto era algo malvado?!” Duma se sintió avergonzado por intentar matar a su hermano y suplicó la misericordia de Aiheu, la cual recibió. Pero Aiheu también le reprochó a Obade sus actos y lo desterró al Gran Mundo (la sabana) para ser un vagabundo, un merodeador, hasta que hubiera aprendido lo que era el perdón y el deber. Así que Obade marchó por el Gran Mundo y estuvo fuera durante cinco años, el tiempo de amargo peregrinaje predicho por Aiheu. Finalmente, cuando pudo regresar a su hogar, ya siendo un león demacrado y sabio, se encontró que su padre había muerto y Duma era el nuevo rey. Arrepentido, Obade dijo: “Mucho he sufrido, hermano. Y mucho he aprendido. ¿Puedo quedarme aquí?” Sin embargo, Duma aun estaba enojado con él en cierta forma, y le respondió: “Puedes quedarte, hermano. Pero al igual que aquí vive la acacia y yo no la quiero ni hablo al pasar junto a ella, yo no te querré ni hablaré contigo al pasar junto a ti.” Triste y cabizbajo, Obade se volvió y empezó a marcharse, pero Duma lloró y corrió detrás de él hasta alcanzarlo. Entonces suplicó: “¡No escuches mis palabras de rabia, hermano mío! ¡He perdido a mi padre, pero mi hermano que se fue ha vuelto a mí!”. Entonces ambos se abrazaron y lloraron por un largo rato. Obade permaneció en su hogar junto a su hermano por muchos años, y tanto era el amor que se tenían mutuamente que le pidieron a Aiheu que, el día en el uno de ellos muriera, también lo hiciera el otro. Y Aiheu así lo hizo. Ambos hermanos vivieron hasta una edad muy avanzada y, cuando una noche, Obade falleció por la edad, Duma también lo hizo horas más tarde.
Y ese era el fin del relato. Así que Mohatu observó a sus hijos, esperando ver sus reacciones. Ellos inmediatamente bajaron sus cabezas. Ya no lloraban, ni se mostraban enojados. Más bien estaban arrepentidos.
-¿Y bien? ¿Tienes algo que decir, Kigali?
-Yo... Uru... -empezó a balbucear, mirando a su hermana-... lamento haber dicho que... bueno... tenías cara de trasero de mandril.
-¿Uru? -dijo Mohatu mirándola-, ¿aceptas sus disculpas?
La cachorrita se quedó en silencio, mirando hacia otra parte.
-¡Uru! -insistió su padre.
-Su-supongo que sí -masculló ella.
-¿Y?
Uru bufó.
-La... Lam... Lam...
-¡Por favor, no puede ser tan difícil decir “lamento haberte insultado” -gruñó su hermano.
-¡Kigali! -lo reprendió Mohatu.
El cachorro bajó la cabeza. Uru lo observó fulminante, y luego les dio la espalda.
-Vamos, Uru. Discúlpate con él -le pidió Mohatu-. Hazlo, Uru.
La niña suspiró y volteó.
-Yo... lam... ¡Dios! Lamento haber dicho que tenías cerebro de hiena... y todo lo demás -dijo finalmente.
-Te perdono -respondió Kigali con una sonrisa.
Entonces ambos sonrieron y Uru se lanzó amistosamente sobre su hermano, acariciándose mutuamente mientras ambos reían y rodaban.
-¡Por Dios, aquí no! -exclamó su padre, escandalizado-. ¡Deténganse! ¡¿Acaso quieren caerse y morir?!
Los dos cachorros se detuvieron y, cuando Kigali vio que tenía dos dedos más allá del borde, el pequeño tragó saliva y se acercó apresuradamente a su padre. Uru lo siguió, acurrucándose contra el pecho de su padre, al igual que su hermano.
-No quiero que vuelvan a pelear, ¿está claro? -dijo el león-. Algún día su madre y yo no estaremos, y entonces la único que tendrán de nosotros es a ustedes mismos. Ambos serán una familia, y deberán estar más unidos que nunca. ¿Prometen no pelear más?
-Lo prometo -dijo Kigali.
-Yo también -agregó Uru.
-Me alegra -indicó Mohatu con una sonrisa-. Saben que yo los amo, ¿no? Pero algunas veces sus actitudes me preocupan y debo ser duro con ustedes, aunque eso me duela profundamente. Ahora, la lección de hoy fue esa y ha terminado. Puede irse a jugar.
-¡Gracias, papá! -exclamaron.
Entonces los dos hermanos rieron y comenzaron a correr en dirección a su hogar, pero su padre los detuvo con una pregunta:
-¿No se olvidan de algo? -dijo sonriendo.
Uru y Kigali se detuvieron y se miraron sin entender, hasta que Uru se dio cuenta de a qué se refería y regresó corriendo con su padre para darle un lametón en la mejilla y frotar todo su pequeño cuerpo por el pecho de su padre mientras ronroneaba. Al ver lo que su hermana hacía, Kigali también fue a darle un beso a su padre en la mejilla y frotar su cabeza contra el mentón de su padre sin dejar de ronronear. Entonces, él fue donde estaba su hermana y ambos retomaron su carrera.
-¡Con cuidado, no vayan a caerse! ¡Niños! -exclamó el león, pero no pudo evitar que una pequeña risa mientras los veía desaparecer.
Sus pequeños no correrían de esa forma por la empinada pendiente si ya no estuvieran acostumbrados, pero eso no quitaba lo peligroso.





Clickea la imagen para visitar mi fic y dejar tu comentario.

Mi personajes de rol:

Haz clic en la imagen para ir a la ficha de mi personaje.
avatar
Simba
Admin
Admin


Mensajes : 147
Fecha de inscripción : 08/07/2015

Volver arriba Ir abajo

Re: [FanFic] Princesa y Forastero

Mensaje por Invitado el Lun Ene 02, 2017 8:48 pm

me encanto tu historia es bastante preciosa espero ver mas de tus capitulos lo aras espero que si

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: [FanFic] Princesa y Forastero

Mensaje por Nala Fan el Lun Ene 02, 2017 11:38 pm

Hay que lindo capítulo que bueno que se perdonaron. Ahora espero que no se vuelvan a pelear jajaja.

Saludos y Rugidos.!
avatar
Nala Fan
nivel 3
nivel 3


Mensajes : 243
Fecha de inscripción : 24/07/2015
Edad : 16

Volver arriba Ir abajo

Re: [FanFic] Princesa y Forastero

Mensaje por Simba el Jue Ene 05, 2017 1:51 pm

Gracias por sus comentarios :) Aquí les traigo un nuevo capítulo... De paso aviso que intentaré actualizar esta historia cada tercer día y que el capítulo cuatro ya está listo, por lo que cuando pueda me escribiré el cinco.

__________________________________________________________

Capítulo III:
Visitantes.


Kigali y Uru corrieron hasta que finalmente llegaron a la cisterna de la Roca del Rey, un pequeño pozo de agua que se llenaba cada vez que llovía y al que los leones acudían para beber. Allí se encontraron con sus amigos, quien, al verlos llegar, se pusieron de pie.
-¡Uru! -dijeron Miba y Radina mientras acariciaban a su amiga.
-¡Compañero! -exclamó Fleck, acercándose a Kigali-. ¿Todo bien?
-¡Más que bien! -respondió el cachorro con una sonrisa, lanzándose sobre su amigo mientras gruñía de forma amistosa.
-Vamos a jugar a algo -propuso Uru.
-Oh, oh -empezó a saltar Miba en busca de atención-, juguemos a “atrapen la gacela”.
-Es una buena idea -comentó Fleck.
-¡Nosotras tres seremos las cazadoras! -dijo Radina de forma inmediata, antes de que cualquier de los dos machos dijera algo.
-¡Ahhh! -se quejó Kigali-. ¿Por qué nosotros siempre tenemos que ser las gacelas?
-Porque nosotras somos chicas -respondió Uru, como si eso respondiera todo.
-Y las chicas son las encargadas de cazar, tontos -agregó Radina.
-Así que no se quejen -apuntó Miba.

...

Kigali y Fleck se encontraba de pie sobre un terreno polvoriento y rodeado de hierba, aunque las hierbas a ellos no los cubrían. En realidad, las hierbas eran el escondite de “las cazadoras” que los estaban acechando a ellos, “las gacelas”. Ellos debían estarse quietos a la espera de que las chicas se lanzaran a la carga, a no ser que ellos las descubrieran y entonces podrían salir corriendo.
-Esto es sumamente aburrido -comentó Fleck.
-Lo mismo digo -masculló Kigali-. ¿Por qué siempre hay que hacer lo que ellas quieren?
-¿Será porque son más que nosotros, y cada una tiene un carácter de los mil demonios?
Kigali hizo una mueca, y buscó algo para entretenerse. Cuando entonces las tres cachorras salieron desde lugares diferentes, lanzando gritos de guerra. Kigali y Fleck se dieron un buen susto, pero enseguida comenzaron a huir mientras reían. Parecía que ellos iban a escaparse cuando, de repente, Kigali sintió que algo caía encima suyo y lo inmovilizaba. Al ver lo que era, se encontró con los ojos celestes de su amiga Miba.
-¡Eres mi presa!
Kigali sonrió y trató de quitársela de encima, pero ella aprisionaba los hombros de él fuertemente con sus patas, y el cachorro no podía levantarse. Entonces, Radina y Uru no tardaron en llegar y comenzar a hacer cosquillas.
-¡Eres nuestro! -rió Radina.
-¡Querrás decir MÍO! Yo lo atrapé -replicó Miba.
-Lo que sea.
Apartado de todos ellos, Fleck se detuvo y los observó ladeando su cabeza.
-¡Oigan! ¿Y yo QUÉ?
Entonces las cachorras se miraron entre ellas y se sonrieron de forma maligna... y luego las tres corrieron hacia él y lo tumbaron para comenzar a hacerle cosquillas. Poco después, Kigali se les unió y todos juntos pronto estuvieron envueltos en un mar de casquillas y risotadas, hasta que Kigali cayó de espaldas detrás de unos arbustos, y un chillido se escuchó.
Los otros cuatro cachorros se detuvieron y miraron hacia los arbustos con las orejas erguidas y los ojos como platos.
-¿Qué es eso? -inquirió Radina.
-Esa no fue la voz de Kigali, ¿o sí? -intervino Miba.
-Definitivamente no fue él -apuntó Uru-. Él no chilla de ese modo.
-Entonces ¿quién es? -preguntó Fleck.
Desde detrás de los arbustos, los tres pudieron escuchar un grito proveniente de Kigali, y luego otro grito más. Parecía ser una voz femenina. Sin poder soportar más la curiosidad, los cuatro cachorros rodearon los arbustos y se sorprendieron cuando vieron que, detrás de ellos, se encontraba Kigali junto a una cachorrita de pelaje beige.
Spoiler:
-¿Quién eres? -gruñó Fleck-. ¿Qué haces en nuestras tierras? No deberías estar aquí.
Spoiler:
-¡Oye, Fleck, ya basta! -dijo Miba-. ¿No ves que está asustada?
-¿Cómo te llamas? -preguntó Radina.
-Mi nombre es Asumini -respondió la cachorra, todavía un poco asustada-. Y... u-ustedes... ¿quiénes son?
-Los dueños de este lugar -contestó Fleck.
-¡Cállate, tonto! -le dijo Miba, dándole un golpe.
-Yo soy el príncipe Kigali y... -empezó a decir Kigali.
-¡¿Príncipe?! -exclamó Asumini, interrumpiéndolo-. Oh, ah... Perdóneme, no lo sabía -dijo haciendo una reverencia un poco torpe.
-Tra... tranquila -tartamudeó Kigali, no era muy común para él o para su hermana que hicieran esas cosas-. No es necesario.
-De acuerdo -dijo ella en voz baja, poniéndose de pie.
-Bueno... ellos son mi hermana Uru, los hermanos Fleck y Miba, y nuestra prima Radina.
-Es un gusto conocerlos -dijo tímidamente la cachorra.
-El gusto es todo nuestro -indicó Uru-. ¿Dónde están tus padres?
Asumini abrió la boca para contestar, pero un grito llamándola la interrumpió.
-Esa es mi madre -comunicó la cachorra-. Discúlpenme. ¡¡Estoy aquí, mamá!!
Fleck hizo una mueca.
-Gracias por dejarme sin tímpanos -dijo con sarcasmo, por lo cual se ganó otro golpe de parte de su hermana.
No muchos minutos después, una leona adulta se acercó al lugar.
Spoiler:
-¡Asumini! -exclamó la leona, llena de alivio y alegría mientras acariciaba a su hija con su hocico y la lamía. Asumini ronroneó, al igual que su madre.
Entonces, en ese momento, un joven león, que de no ser adulto le faltaría muy poco, se acercó al grupo de cachorros y a la leona.
Spoiler:
-¿Quiénes son tus nuevos amigos? -preguntó el león hacia Asumini.
-Son Kigali, Uru, Miba, Radina y Fleck -respondió la cachorra, mirando al joven león con una sonrisa mientras la leona pasaba su rosada y húmeda lengua por su pequeño lomo-. ¡Kigali y Uru son príncipes!
-¿Príncipes? -inquirió la leona, mirando a los cinco cachorros-, ¿conocen al rey de este lugar?
-Si son príncipes, es obvio que conocen al rey -respondió Fleck. Miba no lo golpeó, pero le clavó sus ojos como si fueran un par de cuchillas.
-Nuestro padre es el rey de este lugar -dijo Uru-. Así que sí lo conocemos.
-¿Podrían llevarnos con él? -preguntó la leona.
-Por supuesto -sonrió Kigali.





Clickea la imagen para visitar mi fic y dejar tu comentario.

Mi personajes de rol:

Haz clic en la imagen para ir a la ficha de mi personaje.
avatar
Simba
Admin
Admin


Mensajes : 147
Fecha de inscripción : 08/07/2015

Volver arriba Ir abajo

Re: [FanFic] Princesa y Forastero

Mensaje por Invitado el Jue Ene 05, 2017 1:53 pm

migo escribes precioso espero ver estas historias en las praderas de simba adoro tus historias
te mando un gran abrazo te quiero millones

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: [FanFic] Princesa y Forastero

Mensaje por Nala Fan el Jue Ene 05, 2017 10:00 pm

Hay Simba siempre me dejas Intrigada  . Estuvo muy bueno tu capítulo que pasara Mohatu los dejara vivir en las tierras. Jejeje espero el cuarto capítulo.


Saludos y Rugidos.!
avatar
Nala Fan
nivel 3
nivel 3


Mensajes : 243
Fecha de inscripción : 24/07/2015
Edad : 16

Volver arriba Ir abajo

Re: [FanFic] Princesa y Forastero

Mensaje por SirenFlutterPie el Mar Ene 10, 2017 4:12 am

Me encanta mucho la historia espero que sigas ya quiero leer lo que sigue me gusta mucho y me has dejado con la intriga a mi tambien en serio 
Saludos 








 

OTRAS FIRMAS:




avatar
SirenFlutterPie
nivel 3
nivel 3


Mensajes : 152
Fecha de inscripción : 21/10/2015
Edad : 19
Localización : Lima, Peru

http://princesscadencetlkzarafina.blogspot.com

Volver arriba Ir abajo

Re: [FanFic] Princesa y Forastero

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.