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[One-Shot] ¿Destino o casualidad?

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[One-Shot] ¿Destino o casualidad?

Mensaje por MeGustaElAnime el Vie Feb 26, 2016 9:02 pm

Advertencia: Este fanfic contiene Yaoi (Chico x Chico) Si este género no es de tu agrado, no es necesario que lo leas. En caso de que te guste este género, espero que te guste el fic.

Nota: En este fanfic usaré a mi OC: Honō, y será narrado por él. A parte de la apariencia de mi OC, los demás personajes son libres de imaginarlos ustedes.


¿Destino o casualidad?


Yo nací en una manada común, como cualquier otra que conocieras. El día de mi nacimiento, mis padres decidieron llamarme Honō (Llama en japonés)puesto que mis ojos rojos les recordaban al color de las llamas. Crecí sano, mis padres me querían y todo en mi vida iba bien, hasta el día en el que me encontré con aquel que me destruyó completamente la vida.


-Al fin te conozco, Honō... - Un extraño adolescente, más o menos de mi edad, se acercó a mi. No sé de dónde vino, quien era o de que me conocía, pero en ese momento, me plantó un beso en los labios.

-... - No supe cómo reaccionar a eso, así que no me limité a hacer nada.


Justo en ese momento, mis padres pasaron por donde nos encontrábamos. El otro sujeto, se limitó a irse corriendo en ese momento.


-¿Qué demonios...? - Observandole atónito, no me di cuenta de que mis padres se encontraban detrás mía.

-¡¿Qué ha sido eso, hijo?! - Mi padre furioso, me dio un golpe que me tiró al suelo.


Mis padres siempre habían sido muy cerrados, y nunca habían aceptado la idea de que dos especies del mismo sexo fueran pareja, es más, les parecía repulsivo.


-Yo... - No sabía que decir en ese momento, la cara de ira que tenía mi padre en ese momento, junto a la de decepción que tenía mi madre, me impidieron hablar.


Después de eso, volvimos a casa. No me dirigieron la palabra durante días y apenas se dignaban a mirarme, me dejaban hacer lo que quisiera y tan sólo interactuaban conmigo para darme su parte de lo que habían cazado.


-Papá... ¿Qué he hecho para que tú y mamá os comporteis así? - Cabizbajo, le pregunté a mi padre, que me daba la espalda.

-Tsk... - Giró su mirada hacia mi y después la desvió de nuevo.


Pasaron varios días y mis padres tenían el mismo comportamiento. No aguanté más que ambos se comportaran así, por lo que decidí fugarme esa misma noche.


-Así que has decidido marcharte... - El mismo adolescente de la otra vez había vuelto a aparecer.

-¿Qué quieres ahora...? - Le miré con mucho odio, si no hubiera sido por su culpa, mis padres nunca me hubieran empezado a rechazar.

-¿Yo? Tan sólo vengo a decirte una cosa... - Sonriente, se acercó a mi.

-Puedes ahorrarte lo que tengas que decir... - Acto seguido, me fui caminando hacia ningún sitio en concreto.

-Te amo... - En ese momento, me volteé sorprendido, pero ya no se encontraba ahí.


Seguí mi trayecto. No se a donde llegué, pero me desperté en una cueva, junto a otro león, algo mayor que yo.


-¿Do- Dónde estoy? - Confundido, miré alrededor, intentado reconocer el lugar.

-Parece que ya te has despertado... - El otro león abrió los ojos, al parecer, también acababa de despertar – Tranquilo, no te haré daño...

-¿Por qué estoy aquí?

-¿No lo recuerdas? Te desmayaste en mitad de la pradera. Aparentemente, por falta de sueño... Bueno, en todo caso, mi nombre es Kumkataa (Rechazo en suajili)

-Yo me llamo Honō...


Pasaron algunos minutos, y no tuve más remedio que contarle lo que me había pasado, pues no paraba de insistir una y otra vez.

Después de eso, nos hicimos muy buenos amigos, o al menos era lo que el pensaba, porque unos extraños pensamientos crecieron dentro de mi, unos que veían a Kumataa como algo más que un amigo.

Me tomó mucho tiempo admitir que estaba enamorado de él, de un chico, la razón por la cual mis padres me rechazaron.


-Kumka... - Nos habíamos cogido tanto cariño que le había puesto un mote.

-¿Si? - Desvió la mirada hacia mi.

-Verás... Yo... Tengo que decirte una cosa... - Tartamudeé avergonzado – T-tú... Es decir, y-yo... Me... Me gustas – Finalmente, lo dije.

-Ah... Pues esto... Déjame que me lo piense, ¿vale? - Yo simplemente asentí.


El resto del día pasó con una extraña sensación de tensión. Kumka y yo no nos dirigimos la palabra ni una sola vez, y él no se dignó a mirarme en todo el día.

A la mañana siguiente, me desperté sólo: Kumka no se encotraba en la cueva. El primer pensamiento que me vino a la mente fue "estará cazando algo..." Una gran decepción fue lo que me llevé al descubrir que Kumka se había marchado, que se había marchado para no tener que verme más.

A partir de ese momento, crecí sólo, sin ninguna compañía, sólo recordando a ese sujeto que acabó con mi vida feliz, pero que a la vez, y por alguna extraña razón, cada vez me interesaba más.

Una noche, me encontré a un león desmayado y con varias heridas. Algo en mi me impulsó para que ayudara a ese sujeto. Rápidamente, me lo llevé a la cueva en la que me alojaba en esos momentos y me fui a recoger algunas hierbas que lo ayudarían a curarse.

A la mañana siguiente, me encontré con que el león ya se había despertado, aunque no se había movido puesto que sus heridas necesitaban sanar.


-Ya te despertaste... - Dije indiferente.

-Gracias por ayudarme... - Me sonrió tiernamente – Me llamo Dear (querido en inglés), ¿cúal es tu nombre?

-Tsk... - Molesto, giré mi cabeza – Me llamo Honō... - Le dije mi nombre aún molesto.

-¿Honō? ¿Eres tú?

-No se quien eres o de que me conoces, pero seguramente te hayas confundido de león...

-¿No me recuerdas? - Rápidamente, se acercó a mi e inesperadamente me dio un beso en los labios.


Me sonrojé y rápidamente, vino a mi cabeza el día antes de que mis padres empezaran a rechazarme, seguido del recuerdo del día que escapé.


-¿Me recuerdas ahora?

-Eras tú... El de aquella noche. - Sorprendido, me separé de él.

-Exacto, y ahora que te he encontrado, después de 5 años buscándote, por fin podré decirte... Que te amo – Sus palabras me dejaron en shock, ¿había estado 5 años buscándome?

-Yo también te amo – Dije con una sonrisa mientras le abrazaba. Después de mucho tiempo, había vuelto a sentir felicidad.



Fin.
Espero que les haya gustado el One-Shot. Comenten si gustan y saludos.

Honō:

Spoiler:
 


 

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